Hace poco fui a Liverpool con mi novia y mi hermano, y vimos un sofá en L con asientos reclinables eléctricos, como los que tienen en el VIP de Cinépolis. De inmediato pensé que quedaría increíble en la sala de TV del segundo piso de mi casa en Cuernavaca.
Mi novia estaba convencida de que no iba a caber, y mi hermano y yo, siendo malísimos para imaginar el espacio, insistimos en que sí iba a entrar. Como soy de la idea de que "en caliente ni se siente", lo compramos sin revisar las medidas, esperando no haber gastado 50 mil pesos a lo puro pendejo.
Lo que más odié fue el tiempo de espera. Lo compramos el 13 de octubre y no llegó hasta el 6 de noviembre. Es lo malo de Liverpool: ¡nunca tienen muebles ni aparatos en stock y los tiempos de espera son larguísimos! Pero, al final, cuando por fin llegó, ¡sí cupo! Apenas y entró en la sala de TV, pero quedó perfecto.
Aquí les dejo las fotos de cómo se veía en el piso de exhibición y cómo luce ahora en mi casa.
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